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Enviado por Enrique Binda   
jueves, 05 de abril de 2007

(Nota de SentirTango: Si no leiste todavía la primera parte de este artículo te recomendamos hacerlo antes cliqueando aquí)

Fundamentaremos a continuación la interpretación de tangos en bares céntricos:        

Los tribunales de la capital dieron orden a la Policía para que proceda a la captura de Jesús M. Villanueva, propietario del bar que existía, hasta hace muy poco, en una de las esquinas de las calles Florida y Tucumán, por estar acusado de quiebra fraudulenta.
Cuál es el "habitué" de la calle Florida, que no hubiera conocido aquel famoso bar, donde entre un "Torino" y un "San Martín", con o sin aceituna, se le atendía concienzudamente a los acompasados giros de tanguito dormilón, cuyas notas desparramaban por entre los parroquianos desde el palco musical, a estilo de un coro mítico.
"El American Bar", era de "cliclé" especial. Con la fisonomía de establecimiento cuasi aristocrático, mantenía en su interior efervescencias orilleras.
Al compás del tanguito de moda, en cierto salón oculto, movíanse las tabas masculinas y femeninas, hasta que el cansancio imponía una vuelta de aperitivo.
Parece que el propietario de tan original "bebestible", a pesar de sus esfuerzos e innovaciones, fuese al bombo declarándose "forfait", etc.".

Indiscutible testimonio de presencia tanguera y darse en el establecimiento bailes clandestinos, pero no prostibularios.

¿Estaba ubicado en un barrio orillero? No, en pleno corazón del centro porteño: Florida y Tucumán. ¿Era un local propio de prostitutas, rufianes y compadritos? No, era "cuasi aristocrático" como dice el cronista, cosa lógica dada su localización. ¿La presencia del tango, es datada como posterior a "conquistas" del centro logradas por "heroicos" músicos, según testimonios autobiográficos a partir de 1910? No, el artículo es de mediados de 1908. Ver La Razón del 05-06-08  "El Bar de los tangos - Fuga de su propietario".

Nótese producirse en dicho año el cierre del local, siendo desde antes famoso debido a la ejecución de tangos. No sabemos desde cuándo, no pudiendo ser asunto reciente pues se la plantea como una actividad tradicional, identificatoria del Bar. Abona el enfoque la necesaria antigüedad para funcionar, fundirse y quebrar, debiéndose agregar el usual dilatado lapso del proceso judicial.

Si su propietario nunca hubiese quebrado, no habría referencia ni contaríamos con esta prueba. ¿En cuántos locales céntricos, prósperos económicamente y por ello no motivo de noticia, se ejecutarían tangos? Acuciante interrogante.

¿Y que sucedía en los restaurants del centro? El documento comienza diciendo que a uno de ellos llegó una noche un cliente, quien

aún cuando por su aspecto, estaría bien en cualquier fonda, es servido al dedillo.

Se generó un desorden y al retornar la calma,

la orquesta marca los compases de un tango, el público vuelve a la indiferencia.

Queda claro por el servicio esmerado y contar con una orquesta amenizando, no tratarse de un fondín de mala muerte sino un restaurant de cierta categoría. ¿En qué año sucedió el hecho? Un quizá sorprendente... ¡1904!. Ver El País Nº 1.469 del 13/01/04  p.3  c.6  "Policía - En un restaurant".

Se desprende haber sido el público indiferente, tanto al suceso acontecido como a la ejecución de un tango. El cronista tampoco se sorprende respecto la integración de tangos en el repertorio, indicando habitualidad y no excepción.

Vemos que estos testimonios contradicen la creencia muy difundida, que para poder escuchar tangos antes de la década de 1910 había que trasladarse a La Boca. Más precisamente, a las inmediaciones de la mítica esquina de Suárez y Necochea. Este sería un caso clásico de "verdad a medias", motivada en confundir las biografías de algunos personajes con la historia del tango en sí mismo. Como los primeros exponentes de la colectividad tanguera recién pisaron el centro hacia tal año, dan en suponer que hasta entonces  no lo había sino en los arrabales.

Pero tal migración resulta válida para ellos, que recién comenzaban a estar suficientemente capacitados para tal ámbito, no para el tango. Esta música estaba arraigada en la zona céntrica desde al menos quince años antes, en manos de músicos profesionales con sólidos conocimientos académicos. Verbigracia, los integrantes de los fosos teatrales o de orquestas que como vimos actuaban en confiterías y restaurantes.

¿Y por qué los típicos cuartetos de guitarra, bandoneón, flauta y violín estaban circunscriptos a la periferia? Pues por la baja calidad de sus interpretaciones, que podían conformar al público poco exigente de los cafetines boquenses, pero no a los clientes de locales céntricos. Recordemos que las orquestas que amenizaban los tés, vermouths y comidas en estos sitios, ejecutaban además de tangos o valses, trozos de música clásica y arias de óperas. Y se presentaban vestidos de etiqueta. Para imaginar el contraste, basta echar un vistazo al aspecto de aquellos cuartetos, por ejemplo en las ilustraciones de las memorias de Canaro.

Vale reiterar que las bandas-orquestas que amenizaban los bailes teatrales y de grandes salones donde predominaba el tango, contaban con decenas de integrantes dirigidos por un prestigioso director con conocimientos de orquestación. Obviamente, todos profesionales con sólidos conocimientos académicos. El tango era mucho más que un patrimonio exclusivo de malvivientes o analfabetos musicales según describen los Bates. Ni tan siquiera, estaba confinado al arrabal.

Resta destacar la insustituible importancia del disco como vehículo difusor del tango y elemento enrasador de gustos o preferencias. Quizá por el mencionado desconocimiento de cantidades en juego, suele darse equívoca importancia como factor de propagación a la actuación de algunas orquestas en ciertos cafés. Sin negar que ellas fuesen populares, las discografías adecuadas permiten establecer en alrededor de 350 los tangos grabados entre 1902 y 1909. Entiéndase 350 temas, los cuales se transformaron en miles de discos de cada uno.

Ante estos valores, distribuidos como vimos en el ámbito NACIONAL, poco puede haber agregado a la popularización del género la más esforzada de las orquestas, actuando ante el puñado de parroquianos presentes en un determinado café, muchas veces de convocatoria meramente barrial. Compárese sin ir más lejos, con un fonógrafo sonando en el patio de un conventillo, mientras decenas (por no arriesgar cientos) de abigarradas almas de todas edades y nacionalidades lo escuchan, quieran o no. Y hablando de edades, los niños no podían ir a los cafés... y sin embargo a través de las grabaciones podían habituarse a oír tangos.

Nótese como tan sólo con este puñado de realidades,  resulta evidente  la inconsistencia de la “historia” habitualmente narrada.

 

Enrique Binda. 

 


Comentarios de usuarios

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Escrito por TangueroZarzuelero el viernes, 13 de abril de 2007

que bella imagen la de los conventillos con tan heterogenea mezcla de familias,y el tango sonando,sin lugar a duda por ahi vino la gran influencia del tango en las generaciones que siguieron en Buenos aires.Esa es la gran diferencia con el tango aqui en Europa,donde nunca ha sonado,nunca ha estado "en el aire".
Felicitaciones por direccionar nuestra atencion alli donde no lo hacen otros.
Alberto




Escrito por JuanCarlosBaez el lunes, 09 de abril de 2007

Muy buena la nota,este tipo de investigaciones nos aclara muchas cosas,que,por conocerlas del boca a boca,se fueron deformando.
Enrique te felicito.

Te saluda Juan Carlos.




Escrito por espiritudeltango el domingo, 08 de abril de 2007

Los mitos se derrumban frente a la realidad.
La realidad de los escritos, hoy históricos, sobre el tango(nacimiento, desarrollo y difusión), generan controversias en quienes prefieren el "boca a boca" antes que la lectura y estudio de época.
Felicito al señor Enrique Binda por que la única manera de esclarecer en tanta bruma es el estudio de los diarios, libros y escritos de los años que se pretenden investigar, y también reconozco que la "dicen-cencia" popular es la que genera confusiones, por que es cierto que existían lugares de los llamados "de primer nivel", en donde orquestas con preparación ejecutaban tangos para que bailasen sus clientes.
Pero, como ocurre aun en el día de hoy, la gente habla de los lugares en donde está la mayor concentración de productos buscados -ejemplo comercial; Zona de Once, Plaza Miserere -, y la mayor concentración de lugares de tango estaba en los aledaños -Zona de la Boca-, en donde se hacía todo a plena luz y no medio "escondidos" como en los lugares, Bares Confiterias, mencionados.
Agregemos que en la "zona de la Boca de Suarez y Necochea", como dice el autor de nota, no se necesitaba la cantidad de dinero que se necesitaba para tomar un simple café? en cualesquiera de las confiterías de centro, ni estar vestido "de punta en blanco", y bailarse unos buenos tangos con el sabor de la aventura en los "arrabales", por esa misma gente bien, hace que resulte más facil hablar y trasmitir las vivencias de la aventura que de lo seguro.
Así, -es mi concepto-, siempre se distorsiona la historia, por que ser objetivo en cuanto hace a un hecho puntual, depende del "lado" en que se encuentra la persona que dice que vio o vivio las circunstancias y las trasmite como siente o piensa, y en el tango desde su nacimiento existen "intereses creados" por que el tango es esencia de familia.
Es el sentimiento vivo.Espiritu del Tango


 
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