Creo que hay más que el vínculo animal o el juego de conquista. Vamos, si es por conquista no es mejor bailar tango que ir a bailar a cualquier boliche, en donde ya no se va a "bailar" (partiendo de que la música es casi imposible de bailar...) y donde las muejeres están mucho más dedicadas también al juego de conquistar...
Estoy de acuerdo con Ventarrón, yo comencé a ir a bailar tango a mis 20 años y si hubiese sido solo el tema de la conquista no hubiese seguido yendo ya estando conviviendo en pareja...
Realmente este artículo me pareció sumamente interesante, ya que es una de las tantas explicaciones coherentes que lei con respecto a éste conjunto se sensaciones, tan raras y tan fuertes, que produce éste amante fervoroso, ardiente e inigualable llamado TANGO.
Te felicito Ventarron. Buenisimo.
Analia
En estos tiempos de soledad y falta de comunicacion real(cualquiera con un minimo de sensibilidad lo puede apreciar) la innegable profundidad del tango llama a la puerta del alma del hombre. Adelanteeeeee! pase y pongase comodo. Le felicito por su articulo ya que toca varios puntos del momento y la sociedad actual en la que vivimos(en mi pais no es muy diferente de como usted lo plantea), y los relaciona con el momento actual de la que es mi gran pasion,y que no deja de sorprenderme dia a dia, el TANGO.
Ventarrón,muy buena nota. Pero no hay que olvidarse que el baile, cualquiera sea, y de la forma que se muevan, se abracen o nó, es la danza que el macho conquista y enamora a la hembra (en casi todas las especies animales), convengamos que el tango por su misma estructura de baile es uno de los más sensuales, y a lo mejor, la juventud está viendo una buena herramienta para la conquista...como siempre lo fue.
Esto nos contaba Iván Diez en su poema "Carnaval":
Te la sacan después en un tangazo, sabiendo que esas minas son chambonas, los potis encajando buena gamba, fortifican la acción con la parola