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Enviado por Ignacio Lavalle   
viernes, 09 de marzo de 2007
No deja de llamar la atención la particularidad de esta expresión a la que denominamos tango. Sobre todo en su danza encontramos algo muy atractivo; es el encuentro de los sexos que proclama consideración en medio de una tendencia social andrógina, que tiende a anular el vínculo entre el hombre y la mujer.

La sociedad Occidental ha llegado a un límite extremo en lo que respecta a la sexualidad (y en muchos otros aspectos también), la vulgarización de ésta es inminente y llega a finales tétricos. Los medios de comunicación, entre ellos la televisión y demás, difunden contenidos toscos, descuidados, erróneos y excesivos que desalinean el desarrollo natural, vincular. Las generaciones entrantes son las que absorben esto como lo común y cotidiano. Pero no es solamente el material que recorren las pantallas lo que termina modelando las relaciones humanas, sino que es el tipo de relación que instaura también la tecnología, lo curioso. Es, según S. Bauman, el amor líquido, las relaciones efímeras formadas mediante conexión-desconexión por internet, teléfonos celulares, etc. lo que modela las almas de las entrantes generaciones imprimiendo un estado de incontinencia, de labilidad.

En contrapunto, resurge el tango porque es justamente lo que a la sociedad le falta, es el grito del alma que imprime significación, aportando una respuesta, un orden. Viene a marcar límites, bordes por donde transitar, por dónde danzar, por dónde caminar la vida. Marca un ritmo de diástole y sístole, al compás del corazón, al compás del pulmón, que nos remite al ritmo originario, ontogenético y universal. Nietzsche decía que no creería en ningún dios que no sea un dios danzante. Menciona también a la música como originaria del universo. De lo que podemos concluir que danzar al ritmo de la música es conectarnos con la creación, no sólo del ser humano sino del universo.

Así que la manifestación original de la energía psíquica, cuando se convierte en una manifestación cultural, está asociada al ritmo; no es un movimiento motriz al azar, sino un movimiento rítmico. Jung dice que es el principio de la forma espiritual del instinto. Obtener energía psíquica para manifestarse rítmicamente es  la primera forma en la que se manifiesta espiritual o culturalmente

(Marie Luis Von-Franz: Sobre adivinación y sincronicidad. Paidós 1990 pág. 127)

El tango pide certificado de origen y esto no debe ser pasado por alto. De hecho, las generaciones entrantes se ven cada día más atraídas hacia él. Causa a muchos estupefacción ver bailar a la gente joven, es que son ellos mismos los que no dan cuenta que el tango siempre fue joven. Pero muchas otras veces ocurre que la gente mayor se reconoce en aquellos jóvenes, enlazándose un puente mágico, identificatorio, que aúna a tres generaciones.

      
La homeóstasis_psíquica pregonada antaño por C. G. Jung, una vez más muestra su cara compensatoria, esta vez de la mano del abrazo.

 

Ignacio Lavalle.

 

 


Comentarios de usuarios

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Escrito por energiadelcachafas el viernes, 27 de abril de 2007

Hola
Ese dos que imaginamos formar al integrar una pareja de baile, su-poniendo que al "elegir" estoy eligiendo por motus propio, es la concecuencia de no darse por enterado que en principio esos gustos que en todos los casos si son analisados en su mas intima expresion el que es honesto con sigo mismo, al lo largo de los tiempos se da cuenta en el mejor de los casos que ese placer de bailar con tal remite a rasgos absolutamente no elegidos tanto como ni elegimos ni el propio nombre-cuerpo-nacionalidad etc.
Construir una pareja de baile no es volver al utero sino que es la oportunidad de salir del utero simbolico en el que "vivimos".
Cuando bailamos con ese otro, la realidad es que "ahi no hay 2" ya que depositamos todas "nuestras" proyecciones de amor/odio=placer/displacer tan fantasmatico y misterioso como el hecho de que en realidad uno baila consigo mismo depositando/invistiendo al compañero/a, con que elige bailar por un "gusto" desde adentro o sea ahi desidio el gusto.
Y lo dificil que es desapegarse de un gusto..y apropiarse de lo correcto aunque no nos guste.
Tal vez con este KOAN que arme ("dilema" como se dice en el Zen) LA SOLUCION sea
"Bailando solo de a dos estamos los tres"

El tango es una exquisita oportunidad de des-Cubrir la cerradura de la jaula y la llave al mismo tiempo para quien quiera huir de la repeticion.
Descubriendo en una misma velada/s al pasar cada fotograma una de las mil fotos de los infinitos bailes a la velocidad indicada y asi al milagro de asistir a la pelicula oculta en los fotogramas de su vida.

pd:gracias a quien/es pro-puso este valiente espacio
ENERGIADELCACHAFAS






Escrito por monicaperi el sábado, 10 de marzo de 2007

Solo como para sumar algo, digo...El tango a través del tiempo se metamorfosea con la cultura reinante. Eso habla de su ductibilidad. Los motivos por los cuales los jóvenes actuales bailan a mayor distancia, a veces sin cerrar el abrazo típico de esta danza, sería motivo de investigaciones donde se deberán abordar situaciones como la del Sida, que obligó a mantener la distancia piel a piel .

Lo cierto es que Hoy el Tango es, más vale, un rito de roces sin cópula, sensualidad de los cuerpos sin genitalidad, una danza erótica que nos vincula más por el abrazo, la promesa de tres minutos de ternura sin compromiso sexual.

"Antes era una orgiástica locura, hoy es una manera de caminar." escribió Borges (1930)

Por otra parte los jóvenes, perdidos en el mundo de la tecnología donde lo corporal comienza a ser virtual, necesitan poner distancia entre los cuerpos y practican un baile escénico rico en coreografías y con un contenido que los convoca... se pierde la forma tradicional...no la manera.

El Tango y su mensaje siguen vigentes por esa universalidad que pretendemos investigar y que remite a los vínculos primarios, a aquel abrazo materno sostenedor y estructurante que es pilar de nuestra salud mental.

AGUANTE NACHOOOOO!!!!







Escrito por espiritudeltango el sábado, 10 de marzo de 2007

"Sobre todo en su danza encontramos algo muy atractivo; es el encuentro de los sexos que proclama consideración en medio de una tendencia social andrógina,..." Comienza diciendo el Lic.Ignacio Lavalle, para continuar con una serie de consideraciones que llegan al principio de los tiempos. Y todo ello es verdad pura, ya que al perderse el "don familiar", los hijos buscan caminos en donde "la experiencia de los demás no sirve" en esta sociedad de consumo, donde el único que resulta "consumido" es uno y sus acciones.Hay que "vivir el hoy mañana no sabemos". Y en este vivir el hoy, el tango pone el limite entre lo correcto y lo incorrecto, pues el respeto del uno por el otro está siempre latente en cada tema en el que dos desconocidos se entregan el uno al otro en un abrazo que los une, que muchas veces es el hoy y el mañana planificado en familia, pues en el principio de esa relación, se tuvo el respeto que se esta perdiendo actualmente, como dice el autor de la nota con total - a mi juicio de los años- autoridad.
Elbio Amarillo


 
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