Cuando yo tendria unos 8-10 años, mi viejo se habia borrado, y mi vieja laburaba en una casa de familia y traia a casa ropa para lavar y planchar, y mientras lavaba y planchaba, cantaba… me hacia todo un analisis de contenido de las letras…desde la enseñanza, tanto de la relacion con las mujeres, de la relacion con los amigos, la relacion con la familia, los temas de negocios…todo en base a las letras de los tangos.
Despues, de grande, estando en diez mil millones de quilombos, siempre me planteo…¿Qué me diria mi vieja? Me diria hace tal cosa…hace tal otra…
Mi vieja murio cuando yo tenia 23 años… la lleve de vacaciones…la primera vez en su vida que conocia el mar…volvimos y a los pocos meses fallecio.
"Madre hay una sola" trata de un chabon que vuelve…a la vieja….refracasado…..y la vieja no se pone ni a moralejearlo….ni a decirle: “ay…porque volviste….¿viste?….yo te dije….” La primera vez que lo escuche fue al año mas o menos de fallecer ella, era el cumpleaños de uno de mis mejores amigos, y le hice la fiesta yo en mi casa. Yo estuve cocinando toda la tarde, algunos amigos empezaban a caer, y entre picada y picada, vino y mas vino…cuando empezo la fiesta a la noche yo ya estaba con un pedo barbaro…llegaron dos amigos mellizos que eran bien tangueros y le trajeron de regalo a mi amigo un compilado de Gardel…eran como cincuenta y pico de tangos en un solo CD. Y dijimos: “Vamos a ponerlo!!” y pusimos el reproductor en “random”, y el primer tango que empezo a sonar fue este: “Madre hay una sola” y de repente yo dije: “loco me agarro un bajon…” y me puse a llorar. No recuerdo mucho mas de esa fiesta, pero desde entonces ese tango tiene un valor especial para mi.
Saludos,
EDU
MADRE HAY UNA SOLA
Tango - 1930
Música: Agustín Bardi
Letra: José de la Vega
Pagando antiguas locuras
y ahogando mi triste queja
volví a buscar en la vieja
aquellas hondas ternuras
que abandonadas dejé.
Y al verme nada me dijo
de mis torpezas pasadas,
palabras dulcificadas
de amor por el hijo,
¡tan sólo escuché!
Besos y amores...
Amistades... bellas farsas
y rosadas ilusiones
en el mundo hay a montones
por desgracia...
¡Madre hay una sola!...
Y aunque un día la olvidé
me enseñó al final la vida
que a ese amor hay que volver.
Y nadie venga a arrancarme
del lado de quien me adora
de quien con fe bienhechora
se esfuerza por consolarme
de mi pasado dolor...
Las tentaciones son vanas
para burlar su cariño;
para ella soy siempre un niño,
¡Benditas sus canas!
¡Bendito su amor!