El bandoneón en mis oídos, expresa la geografía emocional y física de la energía masculina. Su sonido habla con la voz grave y fuerte del mandato de un padre, siendo imposible, dejar de escucharle en su intervención.
Su intensidad varonil, transmite ademas certeza y protección. Cuando el bandoneón irrumpe, el cuerpo del varón parece ser llamado por el grito de la selva, de golpe es entretejido por hilos invisibles… asoma una erguida elegancia que lo empodera, camina a la ofensiva, no abraza con seguridad, imprime velocidad a su paso y arremete en danza continua buscando nuestra sumisión y docilidad, para hacer gala de un momento de indómita y asertiva impulsividad dominante.
Nuestro cuerpo femenino vibra en la visita de secretos rincones de nuestra memoria ancestral, donde lo masculino ejerce su poderío esencial, en total complicidad con nuestros atributos complementarios.
Sera esta una aproximacion que admita cierto consenso? Cuales son las mociones que produce el bandoneon en la danza?
Saludos, Xime
